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sábado, 29 de junio de 2013

La muñeca de porcelana

Historias de miedo: la muñeca de porcelana

"¡Mamá, quiero esa muñeca!" Dijo la pequeña Isabel totalmente nerviosa por tener una nueva muñeca. "Volveremos mañana para comprártela, ¿vale? pero recuérdamelo, Isabel" le contestó su madre en la misma tienda de antigüedades.


Isabel tenía sólo siete años y medio, pero ella podía tener todo lo que le gustaba gracias a su mirada de pena que les ponía a sus padres. Esa misma noche, la pequeña tuvo dificultades para dormirse ya que sólo pensaba en su futura nueva muñeca. Incluso si tenía un brazo menos, era la muñeca de porcelana más bonita que había visto nunca. Ella tenía muchas, pero esa iba a ser la más bonita de su colección.

A la mañana siguiente, Isabel desayunó viendo sus dibujos favoritos, como cada mañana. Había soñado tanto con su muñeca que tenía sueño, estaba cansada y ya no quería esa muñeca. Ya no le gustaba. Así que pasó el día enjugazada con otras cosas y no le recordó a su madre que tenían que ir a por la muñeca, porque ya no la deseaba.

Llegó la noche e Isabel fue a acostarse al piso de arriba. Ella tenía miedo de estar arriba sola, así que su madre subía con ella y se ponía en la habitación de al lado a coser. Una media hora más tarde de haberse acostado, una voz aguda despertó a la niña susurrándole al oído: "Subo 1, 2, 3 escalones..." La pequeña Isabel gritó asustada llamando a su madre: "Mamá, hay alguien en la escalera que hace ruido" Su madre la tranquilizó diciendo que no había nada en absoluto. En cuanto la madre abandonó la habitación, Isabel volvió a oír ese susurro que le dijo "Subo 4, 5, 6 escalones..." De nuevo Isabel llamó a su madre. Su madre le volvió a contestar que se tranquilizara, que sería el ruido del frigorífico.

Pero la pequeña voz continuó subiendo las escaleras: "Subo 7, 8, 9, 10 escalones y ya estoy en el pasillo", repitió la pequeña voz con una risa sarcástica.

A la mañana siguiente, la madre de Isabel se sorprendió de despertarse antes de ella. Pero pensó en las dificultades que había tenido para dormirse y pensó que estaría cansada. Pero transcurrida una hora le pareció raro que aún no se hubiera despertado, por lo que subió a ver cómo estaba su hija. La madre gritó con terror viendo a su hija ahogada en su propia sangre y apuñalada más de 17 veces, con el brazo arrancado y viendo a esa pequeña y adorable muñeca de la tienda de antigüedades con el brazo de su hija como sustituto del suyo...






La habitación 407

habitacion 407



Al parecer la historia de El resplandor de Stanley Kubrik no es algo imaginado por la mente del director sino hechos reales acontecidos en la habitación 407 del hotel Stanley de la ciudad de Denver y que el propio director vivió en carne propia cuando estuvo alojado un par de noche en el lugar.

El hotel Stanley no ofrece a sus huéspedes la habitación mencionada ya que afirman que allí suele verse la presencia de un fantasma al que no le gustan las visitas… Se trataría del espectro del señor Dunraven, original dueño de los terrenos, que estafó a cientos de personas y fue ejecutado, por lo que se piensa que está condenado a vagar por la eternidad en busca de redención.

Según decenas de testigos las luces suelen apagarse y prenderse solas, la temperatura desciende bruscamente y elementos como lámparas o sillas se mueven sin que nadie las haya tocado. Incluso huéspedes de habitaciones contiguas suelen oír pisadas y llantos de niños en tanto que las mucamas que deben asear la habitación encuentran cosas revueltas sin que nadie haya estado alojado allí.

Otras historia refieren a que en esa habitación ocurrió un homicidio pero que no se dio a difusión para evitar perdida de clientes o de fama del hotel.

“Ellos” quieren entrar

rastro de sangre

Esta leyenda urbana nació a mediados de la década pasada cuando se comenzó a contar la historia de un niño de 7 años, que cuando iba a dormir a su habitación apagaba el televisor y lo cubría con una manta. Sus padres estaban muy sorprendidos con estos hechos y decidieron preguntarle: Hijo, ¿porque cubres la tele por la noche? Esta cuestión fue seguida por una enigmática respuesta: “Porque ellos pueden entrar”. Los padres se quedaron pensando ¿Quienes serán ellos?

Obviamente los padres creyeron que se trataba de un juego de niños como un amigo solitario o algo parecido por lo que no le dieron importancia y su vida seguía normalmente. Un noche tenían que dejarlo solo ya que tenia que ir a una fiesta por lo que decidieron contratar una niñera para que lo cuidara hasta que ellos regresaran.

Los padres volvieron de la fiesta alrededor de las 2 de la mañana y apenas entraron vieron a la niñera llorando con desesperación. Al preguntarle que había sucedido la joven respondió que se lo habían llevado.

Corriendo con desesperación a la habitación de su hijo vieron con horror un rastro de sangre de la cama al TV, que estaba encendido en una señal de interferencia….

La niña fantasma


Este hecho ocurrió durante una mañana de invierno en un vuelo que unía Europa con América. La azafata fue a la cabina de mando a ofrecerle al piloto la cabina de descanso, que estaba libre, para que pudiera dormir algunos momentos.
El piloto agradeció el gesto y se dirigió a la cabina a descansar, así que ingresó y al estar completamente oscura iba al tanteo, hasta que descubrió que en una de las literas un bulto.Alumbró con la linterna y vio con asombro a una niña de unos 5-6 años durmiendo plácidamente. La arropó y salió del lugar procurando evitar hacer ruido.
Luego fue a platicar con la azafata para contarle lo que había pasado y esta le dijo que era imposible ya que no había niños en el avión. El hombre no lo podía creer ya que había visto y tocado a la niña.
La azafata noto su preocupación y le señaló una pareja, diciéndole que se dirigían al entierro de su hija de 5 años y que el ataúd estaba en el depósito del avión…. Pálido, se dirigió a la cabina pero no había nadie, por lo que fue al baño a mojarse la cara y vio con sorpresa escrito en el espejo: “Gracias por arroparme”.